· Libros de recetas de cocina ·


Ya se sabe que no se debe juzgar a los libros sólo por su portada pero, según mi experiencia, este sencillo criterio es útil para agrupar los libros por categorías y así tener una idea de lo que se puede esperar de cada uno de ellos. Este criterio no sirve, sin embargo, para separar a los libros buenos de los malos ya que siempre es posible encontrar libros muy buenos o muy malos dentro de cada una de ellas.

Tipos de libros de recetas

Libros de famosas bakeries. Este tipo de libros parecen maná llovido del cielo ya que están supuestamente escritos por personas que ya han demostrado saber hornear con gran éxito. Pero, un momento… Esta gente vive de lo que hornea en sus bakeries, ¿no?, ¿de verdad me tengo que creer que van a poner sus exitosas recetas sobre papel para que el resto de bakeries y parte de la gente que les compra puedan hacer sus mismas recetas? A mí me parece que no. En el mejor de los casos pondrán recetas genéricas que funcionen y además se aproximen bastante a lo que ellos hacen, y en el peor, las recetas ni saldrán ni se parecerán un pelo a lo que ellos venden. Mi sospecha personal, por tanto, es que el único objetivo con el que se publican este tipo de libros es para rentabilizar el buen nombre de sus bakeries y no el de ofrecer las recetas, con las que viven y esperan vivir, a un módico precio.

Libros de escuelas de cocina reconocidas. Este tipo de libros siempre acostumbran a tener bastantes explicaciones e informaciones valiosas, sobretodo a nivel de técnicas, aunque las recetas que contienen son, en mi opinión, genéricas y poco interesantes. Son libros con los que definitivamente se puede aprender, pero sólo a un nivel muy básico porque, como pasa con las bakeries, la información importante está siempre reservada para los alumnos que se inscriben en sus cotizados cursos.

Libros de Chefs famosos. Estos libros pueden llegar a ser tan interesantes como la persona que los escriba, siempre y cuando sean éstos quienes realmente los escriben, algo que, por desgracia, no suele ser lo habitual porque se trata de personas muy muy ocupadas. Aunque, igual que pasa con las bakeries, no cabe esperar que un chef de éxito divulgue ninguno de sus secretos, sino conocimientos generales y versiones especiales de recetas clásicas. En muchos casos simplemente se pretende con ellos dar a conocer de una manera más personal al chef en cuestión y su manera de entender la cocina y las recetas ocupan un segundo plano. Una anécdota curiosa en este sentido, es lo que me ocurrió viendo un video de Xavier Barriga haciendo sus famosas magdalenas. Un video en el que se contradecía a si mismo dando unas temperaturas y tiempos muy diferentes a los que aparecen en su libro (si te interesa leer la historia completa, haz clic aquí).

Libros de Celebrities. En esta categoría se agrupan tanto los libros de celebridades que, a pesar de no ser chefs, han alcanzado un gran reconocimiento por sus habilidades culinarias, como las celebridades que simplemente pretenden mostrar a sus seguidores una faceta diferente a lo que nos tienen acostumbrados. Pero como esta gente suele estar tan ocupada o más que los chefs famosos, muchas veces encargan sus libros a terceros y el resultado de ello suele ser otra retahíla de recetas genéricas y/o versiones de clásicos que a veces funcionan y a veces no.

Libros de famosillos. En esta categoría se encuentran los libros de aquellas personas aficionadas a la cocina que, en cuanto alcanzan algo de notoriedad, tienen un blog, salen en la tele o les siguen x número de personas en las redes sociales, aprovechan la oportunidad para sacar un libro de cocina y deleitarnos con sus escasos conocimientos. Y digo escasos porque, generalmente, se trata de personas que juntando cuatro cosas de aquí y de allá que, como aquel que dice, aprendieron ayer mismo, se suben al púlpito y se ponen a recitar su recién aprendido evangelio. En el peor de los casos se trata de puros fraudes mediáticos ya que sus libros no contienen ninguna cosa de valor desde el punto de vista culinario y, en el mejor de los casos no hay nada original en ellos, salvo las fotos, ya que las cuatro cosas que ponen en ellos las han sacado de los libros o webs de otros y no tienen ningún complejo en copiarles las recetas haciendo algunos cambios. ¿De verdad hay alguien dispuesto a pagar por ello?

Libros de colecciones, ofertillas y de marcas comerciales. Este tipo de libros, que se caracterizan por su bajo coste, son tres cuartas partes de lo mismo que los de los famosillos, pero a un nivel corporativo y se publican simplemente por el hecho de ocupar una posición de mercado que se considera muy lucrativa. Bajo el nombre de autores anónimos, ficticios o desconocidos, se publican en ellos refritos y compilaciones de aquí y allá sin el más mínimo criterio, con graves erratas, malas traducciones y muy poca calidad.

¿Cómo elegir un buen libro de cocina?

Medir la calidad de los libros de cocina no es una ciencia exacta, pero sí pueden establecerse una serie de criterios de sentido común que ayuden a distinguirlos. A continuación os pongo una lista con algunos de ellos:

  • Nunca compres un libro de cocina que no puedas ojear primero.
  • Es mejor no comprar los libros recién salidos del horno, no sólo para evitar las erratas de las primeras ediciones, sino para dar tiempo a que salgan reseñas reales y creíbles y no las fabricadas para la promoción de éstos.
  • Evita los libros que formen parte de colecciones, modas o tendencias.
  • La calidad en la encuadernación, las fotos o la fama del autor NO son un reflejo de la calidad de un libro de cocina.
  • El nivel de detalle en los pesos y medidas de los ingredientes así como en las explicaciones SÍ es un buen indicador de la calidad de una receta.
  • Siempre es preferible comprar los libros en el idioma original en el que están escritos para evitar los típicos problemas con las malas traducciones.

En cualquier caso, hay que tener presente que la única manera posible de medir la calidad de las recetas es basándose en los resultados que producen y éstos dependen muy mucho de las personas que las ponen en práctica y aún más del criterio de quienes las valoran. Sólo de esta forma se entiende que circulen por ahí toda clase de recetas nefastas que incomprensiblemente son consideradas como exitosas en ciertos círculos. Pero esto no es una cosa nueva sino algo natural y que forma parte del aprendizaje humano y la experiencia. No se puede distinguir lo malo, de lo bueno, de lo mejor, hasta que no se ha tenido una muestra de cada una de las tres cosas.

¿Son las webs de cocina una alternativa real a los libros de cocina?

Cuando se navega un poco por ahí y se comprueba que una gran parte de las recetas que figuran en los libros de cocina están colgadas en la red por sus propios autores en sus respectivos sitios, se hace muy extraña la idea de comprar sus libros de cocina y pagar por la misma información que puede legítimamente accederse online sin coste alguno. Y lo mismo puede decirse de los blogs o sitios que se vuelven populares y sacan un libro repleto de las mismas recetas o unas sospechosamente similares a las que en su día colgaron en sus respectivas páginas.

Al margen de este juego a dos bandas que algunos practican, lo cierto es que, hoy en día, es posible conseguir no sólo muy buenas recetas, sino toneladas de información en la red y hasta tener un contacto directo con las personas responsables de ellas, lo que supone una inmediatez y una frescura en los datos que los libros no se pueden permitir. Pero, el cómo conseguir esa información online y el cómo elegir un buen blog o sitio de recetas de cocina es una cuestión muy diferente que merece la pena tratar por separado.





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2 Comentarios

  1. Cuanta razón tienes. Pero tengo mi librería repleta de esos " malos libros" de los cuales, muchos al hacer la receta, luego he tenido que rectificar y otras sencillamente el resultado no tenía que ver en nada a lo leído. Pero también tengo buenos libros que me han acompañado siempre. Libros de mi madre, libros/ libretas de mis clases de cocina y todo eso si que va a misa.
    Pero es cierto, tendemos mucho a ir por modas y ha hacer cosas que vemos por la red y nos gustan, entre medio de las recetas de siempre.
    Para mi, todos los libros tienen su parte buena, eso si, hemos de saber buscar y si la erramos, démoslo por bueno. También de eso se aprende.
    Besos

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  2. Una entrada muy interesante y realmente te doy la razón en esta clasificación q has hecho. Me miro mucho antes de comprar un libro, quien es el autor, su trayectoria, etc. Y sobre todo ojearlo y leer alguna receta. El único libro de una bakery que he comprado on line es un tremendo fiasco. Así que on line solo si estoy segura de lo que voy a comprar. Pero la web está tan llena de buena info q no vale la pena comprar tantos libros.
    Un besito! Flor

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