· Sobre batidoras y robots de cocina ·

Desde hace algunos años la afición por la cocina y, en especial, por la repostería a nivel doméstico han crecido hasta constituir lo que se denomina un “mercado”. Donde antes sólo había picadoras y batidoras de mano o de inmersión, hoy se pueden encontrar toda clase de batidoras y robots de cocina con infinidad de funciones y accesorios. Y junto con esta abrumadora cantidad de maquinaria a nuestro alcance han aparecido también los programas, libros, blogs y gurús de la cocina que, directa o indirectamente, “promocionan” determinados productos dando la impresión de que son imprescindibles. Pero, ¿realmente son imprescindibles? La gran mayoría, no. Y cuanto más específicos sean entorno a cierta marca o modelo, más deberíais desconfiar. Lo que sí hay, como en todo, son utensilios que ayudan y utensilios que no, máquinas que te hacen el trabajo más fácil y máquinas que, en determinadas ocasiones, hasta te complican la vida.

A continuación os dejo una relación de todas las batidoras y robots de cocina que pueden encontrarse actualmente en el mercado. No se trata de hablar de marcas, ni de modelos sino de tipos y funciones, así que las fotos que acompañan son meramente ilustrativas (para que se comprenda mejor de lo que hablo) y no se corresponden con recomendaciones en ningún caso. Y, por supuesto, todas las explicaciones están basadas en mi experiencia y orientadas de acuerdo con su uso en repostería.



BATIDORAS

Batidoras de pie o inmersión: Es la clásica batidora de cuchillas presente en la mayoría de los domicilios de España. Con ella se han hecho siempre los purés, las mahonesas, los gazpachos… Pero ahora los modelos más completos también incluyen accesorios para batir, montar y picar. El accesorio más útil es el picador, ideal para pequeñas cantidades. Las varillas, aunque son muy útiles para montar nata, claras o hacer bizcochos ligeros (yogur, genovés, magdalenas...), son demasiado finas y endebles para batir eficazmente, por ejemplo, la mantequilla con el azúcar (creaming method) de la mayoría de los bundts, cupcakes, cakes y buttercreams. Si ya tenéis una de éstas por casa con sus accesorios, siempre se le puede sacar mucho partido e incluso ahorrarse la compra de un procesador de alimentos (food processor), pero si estáis pensando en comprarla para hacer únicamente repostería es mejor optar por una batidora de mano.

Batidoras de vaso o Blenders: En principio, esta máquina no tiene mayor uso en repostería pero sí puede ser útil para hacer ciertas cosas como las leches caseras, azúcar glas casero y otras tareas como hacer purés, batidos, bases de los helados, etc. Dependiendo de vuestras necesidades, es muy posible que no la necesitéis y que la mayoría de las tareas las podáis hacer o bien con la batidora de pie o el procesador de alimentos (food processor).

Batidoras de mano, batidoras amasadoras o Hand Mixers: Estas son las batidoras ideales para repostería. Los modelos básicos tienen dos varillas rígidas para montar o batir, no sólo nata y claras sino cualquier tipo de masa ya sea de cakes, cookies o frostings, y unos ganchos especiales para amasar a los que, honestamente, yo encuentro muy poca utilidad. También hay modelos que incorporan una base sobre la que se monta la propia batidora para que trabaje como si fuera un robot de cocina (stand mixer) pero que, en realidad, sólo imitan el aspecto de éstos y no su funcionamiento ni su eficacia de batido y mezclado que sí se consigue plenamente cuando se utilizan sin la base. Últimamente, también pueden encontrarse modelos que incluyen el pie de cuchillas y el accesorio picador, típicos de las batidoras de inmersión, haciéndolas mucho más completas y versátiles. Tener una de éstas es siempre una muy buena inversión, incluso aunque se tenga un flamante robot de cocina, ya que os permitirá trabajar con cantidades pequeñas o directamente sobre el fuego cuando la receta lo requiera. Como se trata de una batidora de mano es muy importante prestar atención, a la hora de comprarla, a detalles como el peso y un buen diseño ergonómico para que trabajar con ella no sea incómodo. Pero también hay que fijarse en la potencia, el ruido y el juego de velocidades a las que trabajan.



ROBOTS DE COCINA

Picadoras, picadoras multifunción o procesadores de alimentos (food processor): Esta es la típica máquina de la que hay un sinfín de modelos y que hacen una o múltiples funciones desde picar y trocear con cuchillas, hasta rallar, rebanar, exprimir, emulsionar, licuar, batir, montar, amasar… Todas estas multifunciones no hacen sino que encarecer el precio y hay que valorar bien cuántas de ellas realmente se necesitan y, sobretodo, con cuánto volumen se piensa trabajar porque suelen ser bastante grandes y requieren una cierta cantidad mínima de ingredientes para funcionar correctamente. Si ya disponéis de alguna otra máquina que haga las mismas funciones es posible que no la necesitéis, pero si buscáis una, aseguraos bien de que se adapte a vuestras necesidades y de que la gran mayoría de las funciones que incorporan os vayan a ser útiles.

Mezcladoras, amasadoras o Stand Mixers: Estos son los robots de cocina específicamente diseñados para su uso en pastelería. Siempre figuran entre los aparatos más caros que se puede comprar para utilizar en repostería. Vienen a ser versiones domésticas de las enormes amasadoras, mezcladoras y batidoras que se usan en los obradores. Hay cierta variedad de marcas y modelos con mejores y peores calidades, diseños más o menos atractivos y con toda clase de accesorios pero, contrariamente a lo que se suele pensar, no hacen ni mejor ni peor trabajo que el que pueda realizarse con una buena batidora de mano. Lo único que las diferencia realmente es que mientras los robots trabajan sin necesidad de sostenerlos, las batidoras de mano hay que sujetarlas manualmente, pero la gran desventaja es que los robots de cocina no trabajan bien con cantidades muy pequeñas. Por eso, aunque se tenga un robot de cocina, siempre es conveniente tener una batidora de mano como respaldo para cuando se requiere hacer pequeñas cantidades o para no estar obligado a hacer más cantidad de la que se necesita, como muchas veces suele ocurrir.

Comprar un robot de cocina de este tipo es una inversión importante y no es una compra razonable ni práctica si no se trabaja con cierto volumen o no se le va a dar un uso continuado. Pero, si realmente necesitáis una amasadora de este tipo para vuestras tareas de repostería, tened en cuenta que no todas son iguales. Nunca las compréis por su estética o popularidad sino por su capacidad de trabajo. La primera cosa en la que hay que fijarse, por tanto, es la potencia y el rendimiento, para no llevarse el disgusto de “fundir” la máquina cuando se la someta a tareas intensas. La potencia de estas máquinas puede variar enormemente (desde los 300W hasta los 1500W) y, aunque no lo creáis, esta variación no siempre está relacionada con el precio. Otro elemento clave de estos robots de cocina, por que más o menos todos suelen llevar los mismos accesorios básicos, es la manera en que se administra esa potencia. Las que tienen reguladores con velocidades progresivas o funciones como el arranque lento permiten tener más control sobre la administración de la velocidad aplicada a las masas de acuerdo con cada situación. Por último, la capacidad máxima (y mínima) del bol también hay que tenerla en consideración en función de las cantidades y volúmenes con los que se quiera trabajar para determinar entre que modelos elegir.

¿Qué se necesita realmente?

En repostería no es tanto cuestión de lo que se necesita o no como de la utilidad y versatilidad de unos aparatos u otros en función del uso que se les piensa dar. Como tampoco es cierto que haya ninguna máquina que mágicamente haga mejores todos los postres: son las técnicas y la habilidad a la hora de hacer las recetas las que verdaderamente marcan la diferencia y esto es algo que nunca se debe olvidar. Así que si se quiere empezar con buen pie en el mundo de la repostería es mejor no pensar que ésta o aquella máquina es imprescindible.

Para elaborar con éxito muchas de mis recetas no se necesita ningún tipo de batidora ni robot. Es más, para algunas recetas como los muffins o los pancakes, la utilización de batidoras o robots pueden arruinar la receta en cuestión de segundos. En otras muchas, como los cupcakes, cakes, bundt cakes y cookies, no se necesita más que una buena batidora de mano. Sólo en algunos casos se utilizan batidoras de vaso (blenders) o algún accesorio picador. En el caso de los panes, ya sabéis que yo prefiero hacerlos a mano porque creo que quedan mejor y se aprende a conocer mejor las masas. Pero si aún así decidís utilizar algún robot, id con cuidado porque la tensión de un amasado prologando puede acabar con la máquina.

Yo no soy quien para decirle a nadie lo que debe o no debe comprar pero prefiero no quedarme callada frente a los consejos interesados de algunos y los engaños de otros para que compréis cosas que realmente no hacen falta para hacer repostería de calidad en casa.





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4 Comentarios

  1. Muy buena explicación. Estoy totalmente de acuerdo contigo en lo de los dos robots. El grande fijo y el pequeño de mano y fijo. Y el pan a mano y con muchos reposos. Me compré la panificadora y al principio la usé mucho, pero ahora se muere de aburrimiento.
    Besos

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  2. Muy bueno el análisis que has hecho. Yo tengo una duda...
    Estoy empezando a hacer cocina vegana y para el tema de hacer quesos y similares, muchas veces utilizan una batidora de vaso. Yo lo único que tengo es una de mano y no se si comprar una vaso o seguir con esta. Además para algunas recetas hay que picar frutos secos, usar especias en polvo y grano etc, y para no tener que comprar cada cosa específicamente habia pensado en picar yo mismo todo. ¿Qué me recomendarías? Un molinillo para los granos y frutos secos y una batidora de vaso para el resto? ¿Una batidora que lleva todo? No se que es más fiable porque leyendo comentarios de algunos productos veo que a veces las batidoras de mano se queman en nada y es una pasta lo que cuestan con todos los accesorios.
    Siento la parrafada y un saludo

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    Respuestas
    1. Hola Vicente, tu idea me parece bien. Una batidora de vaso para batidos, leches vegetales, etc. y un molinillo para picar granos y especias sería lo mejor. Yo también añadiría una picadora pequeña que te servirá para hacer cremas de frutos secos, harinas de granos blandos y picar frutos secos. Un saludo.

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    2. Buenos días Nika.
      Al final he comprado un molinillo para granos y frutos secos y una batidora de vaso más moderna que la que tengo (de cuando los dinosaurios)con un accesorio para picar de 1 litro. Así tengo batidora normal, picadora con cierta capacidad y una picadora pequeña para pequños volúmenes.

      Muchisimas gracias por tu consejo y un saludo.

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